Una vez me pregunté hasta dónde sería capaz de llegar, cual sería mi meta en la vida. Me faltaba tiempo y años para realizar todos mis sueños, cumplirlos sería misión imposible a ese paso…. Fue entonces cuando comencé mi mudanza para dejar paso a nuevas cosas en mi vida, en una caja titulada recuerdos guardé todo aquello que tenía que haber olvidado hace tiempo y no pude, cada trocito de odio transformado en recuerdos menos gratos, amor confundido con ilusión, ira que a lo largo de los años se había convertido en pequeñas rabietas y un sin fin de retazos de vida que había que separar del presente. En otra caja guardé todos los desengaños que la vida te regala para poder construir la tuya propia y es entonces cuando te preguntas ¿Por qué es distinto amar que querer? ¿Por qué las personas se complican tanto la vida, con lo fácil que es seguir el sendero que está tan bien marcado pero a veces no vemos? Imágenes de personas que tenían que existir en mi mente difuminadas casi sin identificar. Pero en ese bagaje encontré una caja preciosa a la que si te asomabas no veías el fondo, como si de un viejo pozo se tratara y empecé a acumular olores tan agradables como el del tomillo olor de la infancia en los paseos por el monte con mi abuelo, el chocolate, el olor a ropa limpia secada al sol, la hierba mojada…… . Sabores que recuerdan a los guisos de mamá . Fotos que durante toda una vida no podía ni siquiera mirar transformados en películas de una parte de mi vida que casi ni me acuerdo. El ruido de las olas , el tacto de la piel de mis hijos, las risas con los amigos y un sin fin de palabras como amor, ternura o pasión. Canciones que te hacen llorar o bailar, que te incitan a la locura. Aun así, parece repleta sin espacio para nada más, pero no, hay sitio para una infinidad de cosas. La he titulado "Futuro Imprevisible" que es el que yo ahora mismo tengo, donde hay cabida para todo, pero con una condición, tienen que ser tan agradables como una caricia, un beso al amanecer, un te quiero que salga del corazón.
Curiosamente, las otras dos, de las cuales no puedo desprenderme no he querido tirarlas porque sería borrar un parte de mi vida y han existido para convertirme en la persona que soy.
"A ti, que casi sin haber existido en mi vida me abandonaste y eres el culpable de mi gran fuerza interior".
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