Recuerdo aquel romántico restaurante y la suculenta cena sobre la mesa. Las miradas insinuantes, los gestos, las palabras…….Era verano y hacía calor, después de un día de playa los cuerpos estaban sensibles y receptivos, cualquier mínimo roce era percibido de una manera intensa . Tu mano acariciando mi brazo, mis piernas por debajo de la mesa rozando las tuyas , las risas contenidas y las ganas de sexo hacían que todo desapareciera alrededor…
- ¿Después de la cena tendré postre? me susurrabas al oído mientras colabas tu mano por debajo de mi escueto vestido y mordías mi cuello.
..Puede que sí, respondí mientras me separaba
..Voy al servicio, pídeme un café cortado.
La humedad bajaba por mis piernas mientras me aproximaba al servicio. Ya dentro , deslicé mi tanga por las piernas hasta deshacerme de él y lo arrugué dentro de mi puño mientras me dirigía de nuevo a la mesa donde tú me esperabas. La sensación de libertad en mi sexo me excitó aun más . Estaba hinchado y el roce al caminar era tan……mmmmm la sola idea de imaginar tú cara dentro de unos instantes provocó en mi una oleada de inmenso placer. Caminaba despacio hacia la mesa disfrutando de esa sensación de libertad, tú me observabas lleno de lujuria, desnudándome con la mirada y con tus ojos clavados en mis muslos, como si intuyeras algo..me senté despacio y recline mi cuerpo hacia delante acercándome a tu oído…
..Tengo algo para ti, toma, dije mirándote a los ojos de manera burlona y moviéndome inquieta casi al bode de la silla, mientras acercaba mi mano a la tuya. Extendiste tú mano y te coloqué el minúsculo tanga arrugado sobre ella mientras deslizaba la otra mano por tu entrepierna a la vez que mordía el lóbulo de tu oreja y te susurraba
..Quiero irme ya, quiero que me folles como a una perra, mi sexo está hambriento de tu polla ……VAMOS, TE DESEO

No hay comentarios:
Publicar un comentario