Decía Tom Hanks en su papel de Forest Gump que :” LA VIDA ES
COMO UNA CAJA DE BOMBONES, NUNCA SABES EL QUE TE VA A TOCAR”. Esta famosa frase
definiría perfectamente la gran incógnita que es la vida y lo a expensas que
estamos de todas las circunstancias que en ella se producen.
Gran sufridora, o mejor dicho ya “ERA”. Acostumbrada a
tenerlo todo bajo control, si dejar sitio a la improvisación, todo encajado a
la perfección en mi vida: familia, trabajo, vida social….todo, absolutamente
todo. Siguiendo con famosas frases de películas en un tiempo hubiera sido
aplicable a mi persona aquella famosa reflexión que George Peppard le hizo a
una orgullosa y asustada Audrey Audrey
Hepburn: “¿Sabes lo que te pasa? no tienes valor, tienes miedo, miedo de
enfrentarte contigo misma y decir está bien, la vida es una realidad, las
personas se pertenecen las unas a las otras porque es la única forma de
conseguir la verdadera felicidad. Tú te consideras un espíritu libre, un ser
salvaje y te asusta la idea de que alguien pueda meterte en una jaula. Bueno
nena, ya estás en una jaula, tu misma la has construido y en ella seguirás
vayas a donde vayas, porque no importa donde huyas, siempre acabarás tropezando
contigo misma”.
Al final como decía, la vida y las circunstancias hacen que
todo lo que has planeado y construido durante largo tiempo se desmonte en medio
segundo y te deje totalmente desconcertada y “desprotegida” de esa seguridad
imaginaria que tú misma te habías creado.
Siempre he pensado que faltaba
una pieza para terminar
la creación de mi misma y nadie se percató de ello, esa pieza se llamaba AMOR,
supongo que por eso una anduvo como alma en pena tratando de hallar el
faltante, esa pieza fue la equivocación que me hizo ponerme de rodillas una vez
más, sin saber , si en una de esas caídas podría levantarme ..Supongo que, si
alguien se hubiera percatado de terminar bien su trabajo no hubiera sido
necesario tanto dolor... Hambre,
era lo que tenía
y parecía imposible encontrar un lugar dónde saciarla, el espacio estaba
vacío no había posibilidades….Ese era mi pensamiento de hace años, pero al
final te das cuenta de que no se puede culpar a
nadie. Nunca te quejes de nada ni de nadie, porque fundamentalmente tú
has hecho tu vida. Quejarse del ambiente o de los que te rodean es lo fácil y
socorrido, eso creemos que nos hace sentir mejor y libera nuestra” culpa”, pero
hay q ver más allá de nuestras propias
narices, personas que en tu mismo ambiente supieron vencer. Las circunstancias
son buenas o malas según la voluntad y la fortaleza de tu corazón; aprende a
convertir toda situación difícil en un
arma parara triunfar.
He aprendido a relativizar las cosas, a vivir el presente , lo único
certero que hay es que hay un “ Ahora” palabra para expresar todo un mundo y
toda una vida.. y si, la vida es como una caja de bombones y nunca sabes cuál
te va a tocar, pero no todos los bombones son amargos, los hay muy dulces y hay
que saber saborearlos al máximo…