Cuando entre una
mujer y un hombre hay esa clase de intimidad y esa sensación de complicidad,
que presagia la inminencia de lo sexual, el favor es mutuo y cada uno debe de
ser honesto y entregar a cambio lo mejor que posea. Sólo se tiene sensación de
buen negocio cuando lo que se entrega se compensa con lo que se recibe. Es lo
único que no llego a justificar de las chicas de alquiler. Aunque no pongan su
alma, me molesta que se les pague sólo con dinero. Un acto sexual entre dos
seres humanos es, o debería ser, toda una ceremonia y como tal, contar con su
propia liturgia. Cualquier cosa puede ayudar a esa unión, que para mí, debe
estar siempre presidida por un sentimiento amoroso. Excretar semen por haberse masturbado
con un cuerpo de mujer es siempre una insatisfactoria experiencia, propia, pero
indigna de humanos. Sentir repeluco por el manoseo, lo mismo ...
Al final después de una larga lista de pencos en mi vida, me
hice a la idea de que debería dormir
sola, y que podía usar la cama en los dos sentidos, sin obstáculos. Nunca más
ya esas gotas de orina sobre el inodoro, o su tapa y el fresco olor mentolado
de la espuma de afeitar. No era ya el tiempo de los desayunos en la cama, o la
ducha compartida, pero no echaba de menos nada de todo aquello, porque había
ganado a cambio algo de inconmensurable valor...
Aquella tarde borré todo rasto de mi pasado .Cerré la puerta definitivamente a mis espaldas mientras murmuraba "Merçi...Todo
ha estado bien..."
"Dust in the Wind"
