No soy normal ni sencilla. No se me ocurre decir que soy
amiga de mis amigas. No me gusta pasear ni necesito que me hagan reír. No busco
media naranja, prefiero fruta variada.
Soy el resultado de haber aprendido tanto de mis errores que
estoy pensando en cometer unos cuantos más.
Soy una convencida de que hay que tener mucho cuidado con lo
que se desea, porque generalmente se acaba consiguiéndolo.
Soy la prueba viviente de que todo lo apetecible es ilegal,
o es inmoral, o engorda.
Investigo la forma en que la humillación se transforma en
excitación y en placer.
No voy a pedir perdón, por ser como soy..
